martes, 16 de junio de 2009

EL CUBILÍN

Es el nombre de un juego muy sencillo de fabricar, que tiene muchos años de existencia y que, pese a ello, sigue gustando a los niños. Vamos a aprender a hacer un “cubilín” con los pequeños para que se sientan orgullosos de su trabajo y, a la vez, se diviertan y entretengan utilizándolo.
Para su realización, hacen falta los siguientes materiales:


• Un envase de yogurt vacío
• Un tapón de plástico de unos 3 cm. de diámetro
• Un trozo de cordón o cuerda fina de 50 a 60 cm.
• Unas pegatinas de tamaños, formas y colores variados.

Una vez que los niños hayan traído los materiales, nos ponemos manos a la obra.


Primero, tenemos que hacer un pequeño agujerito en el centro del envase de yogurt. Emplearemos un punzón, pero hay que tener mucho cuidado para que nos se raje.

Cuando hayamos realizado este agujerito, hacemos lo mismo en el centro del tapón.

A continuación, cogemos la cuerda y la pasamos por los dos agujeros, rematando en ambas puntas con un nudo.
Una vez unidos recipiente y tapón por medio de la cuerda, podemos jugar con el “cubilín”.


El juego consiste en sujetar el envase con la mano y lograr introducir el tapón en él sin tocarlo, dando un impulso con la cuerda.


Para terminar el trabajo y tener un juguete más atractivo, podemos decorar el vaso con pegatinas que les daremos a los alumnos y que ellos pegarán a su gusto.
Con esta actividad, vuelven a recordar, una vez más, los colores, formas y tamaños jugando con las pegatinas.

Habrán aprendido a fabricar su propio juguete, además de trabajar la motricidad fina.
Se pueden organizar concursos para ver quien encesta más veces su tapón en el vaso.

Los niños se podrán llevar su juego a casa y así enseñar a sus familiares cómo se utiliza, ya que es divertido para todas las edades.

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